Macías

Acto segundo

Cámara de DON ENRIQUE DE VILLENA. A la derecha, puerta por donde se va a la iglesia, o capilla del palacio; en elforo, salida afuera; a la izquierda, comunicación con las demás habitaciones de palacio. Mesa, escribanía, libros, papeles, reloj de arena, instrumentos de matemáticas, química, etc.
ESCENA PRIMERA
DON ENRIQUE, RUI PERO, DOS PAJES. (Los PAJES acaban de vestir a DON ENRIQUE y se retiran a una seña que les hace: éste está de gala con la cruz roja de Calatrava y espuela dorada. RUI PERO está algo retirado)
ENRIQUE (Abriendo una carta)
¡Hola, Rui, mi camarero! 550
(Llega éste)
¿Y quién me trajo esta carta?  
RUI Un recadero de la orden  
que viene de Calatrava.  
(Hace seña DON ENRIQUE, y se va RUI PERO por la derecha.)
 
ESCENA II
DON ENRIQUE Del clavero es  
(Lee)
                        «Gran maestre
y señor, salud y gracia... 555
Conforme a lo que en tus letras  
con tu criado me mandas,  
ya de aquí salió Macías;  
y siguiéndole mis guardas,  
tomó en efecto el camino 560
que va a la villa de Alhama.  
Tus cartas envié a Manrique,  
y yo no sé si observadas  
serán tus órdenes luego;  
pero tú con fácil traza 565
podrás saber de la muerte  
de Macías nuevas claras  
antes que yo las remita,  
pues tanto en la judiciaria  
eres docto, si en tus líneas 570
por su horóscopo las sacas...»  
(Arroja la carta con despecho sobre la mesa.)
¡Vulgo estúpido, ignorante!  
¿Yo dado a la nigromancia?  
¿Yo astrólogo? ¿Yo adivino?  
¿Yo docto en la judiciaria? 575
¿Sólo porque ven más libros  
reunidos en mi casa  
que en todo el reino? ¿Y acaso  
no pueden ver lo que tratan?  
¿Mas qué digo? ¿Hay por ventura 580
quien pueda entenderlos? Gracias  
si seis u ocho cortesanos  
en toda la corte se hallan  
que sepan firmar, o dicten  
en mal romance una carta. 585
¿Dónde existen los hechizos?  
¿Qué son? Díganme. ¡Pagara  
mis estados de Tineo  
por ver uno! ¿Qué? ¿A la humana  
condición fue dado el orden 590
romper que puso la causa  
primera en el universo?  
¿Y ese espíritu que llaman  
maligno, puede en el mundo  
hacer bien ni mal? ¡Me holgara 595
de saber en dónde habita,  
y verle a alguno la cara!  
¡Donosa locura es ésta!  
Pueblo bárbaro, ¿me infamas?  
¿De un caballero cristiano 600
tan necias hablillas andan?  
¿Porque sé de astronomía?  
Mas esa opinión me valga.  
Algún día, vulgo necio,  
me servirá tu ignorancia. 605
(Viendo volver a RUI PERO por la derecha.)
¡Rui Pero!  
 
ESCENA III
DON ENRIQUE, RUI PERO
RUI                    ¡Señor!  
ENRIQUE                                ¿Qué hay de eso?  
RUI Todo está pronto  
ENRIQUE                                   Pues anda;  
diles a Nuño y a Elvira  
que sólo a los dos se aguarda,  
y a Fernán Pérez Vadillo... 610
RUI Él se dirige a esta sala  
(Vase RUI PERO por la izquierda. Entra FERNÁN por el centro.)
 
ESCENA IV
DON ENRIQUE, FERNÁN PÉREZ (de boda)
FERNÁN ¡Gran señor!  
ENRIQUE                     Adiós, Fernán.  
FERNÁN Antes de todo las gracias  
te doy por tantas mercedes  
con que me honras y me ensalzas. 615
ENRIQUE Con esas mercedes gusto  
de mostraros la confianza  
que hago de vos; ya os lo dije,  
que en cuanto el punto llegara  
de casaros, yo el padrino 620
de la boda ser deseaba.  
Sólo un deber desempeño  
al cumpliros mi palabra.  
Vos en cosas me servís,  
Fernán, de tanta importancia, 625
que nadie servirme en ellas  
pudiera si vos faltarais.  
El secreto sobre todo...  
FERNÁN En mi cuidado descansa.  
ENRIQUE Nada temo en vos..., mas... Nuño 630
FERNÁN Disipa esa desconfianza.  
Hasta hoy también yo mismo  
de su amistad sospechaba.  
Mas hoy en el darme su hija  
me mostró bien a las claras 635
que cual tu poder conoce  
de esta boda las ventajas.  
Nada temas.  
ENRIQUE                     ¡En buen hora!  
¡Vive Dios que si faltara!  
¿Mas cómo cedió tan pronto 640
Elvira?  
FERNÁN            Las voces vagas  
que esparcí yo mismo ha días  
de que tal vez se casara,  
o casado ya estuviera  
Maclas en Calatrava, 645
le hice saber.  
ENRIQUE                      ¡Bien! ¡Por cierto  
no vendrá a desaprobarlas!  
Recorred, si no, esas letras  
que recibo esta mañana,  
(Coge la carta y se la da)
en que dicen que Macías 650
salió de allí para Alhama,  
junto a Lorca, donde al moro  
Pedro Manrique hace cara.  
(Recoge la carta FERNÁN PÉREZ DE VADILLO.)
Y ya le escribí a Manrique,  
que en las más fuertes batallas 655
y en los riesgos más dudosos  
que ocurriesen le empleara.  
Y si de tantos peligros  
por dicha suya se escapa,  
no le ha de valer tampoco; 660
pues yo lograré que vaya  
(Vuelve a tomar la carta y la guarda)
con Rui Pérez de Clavijo  
a la famosa embajada  
que al gran Tamorlán de Persia  
presto envía el rey de España. 665
FERNÁN Ni yo he de temer su vuelta  
con tal que la boda se haya  
terminado, que yo haré  
a mi mujer bien casada.  
Además que será fuerza 670
que ella con placer lo haga,  
pues no hallará otro remedio  
siendo mía y en mi casa.  
Ni menos de vos recelo  
le volváis a vuestra gracia. 675
ENRIQUE Eso nunca, que aunque un tiempo  
le quise bien, mal pagara  
mi amistad, pues cuando quise  
darle a él la delicada  
comisión de mi divorcio, 680
negándose a mi demanda  
trató de afear mi acción,  
como si en vez de mandarla  
a un inferior, de sus años  
yo loco me aconsejara. 685
Y queriendo yo obligarle  
por ser doncel de mi casa,  
de doña María Albornoz,  
mi mujer, tomó la causa;  
tanto que, a seguir en ella, 690
perdiera yo mi demanda,  
pues supo presto mañoso  
del rey cautivar la gracia.  
¡Necio prefirió a mi amparo  
el ser campeón de las damas! 695
Esta ofensa, ¡vive Dios!  
que no tengo de olvidarla.  
Y pues no quiero en su sangre  
manchar yo mi propia espada,  
al menos de que muriera 700
contra los moros me holgara.  
Es insufrible su orgullo,  
y hasta su honradez me enfada,  
pues no ha menester mi estirpe  
que venga ninguno a honrarla. 705
Yo sé también ser honrado  
cuando conduce a mi fama.  
A su impetuoso carácter,  
a su indomable pujanza  
opondré el poder, y cierto 710
no hacen sus servicios falta.  
Vos servís mejor.  
FERNÁN                             Lo tengo  
a honra, señor, y a gala.  
ENRIQUE Sé vuestro celo, y tan sólo  
quiero que miréis si es franca 715
la amistad de Nuño...  
FERNÁN                                   Pienso  
que esta boda nos la afianza.  
ENRIQUE Está bien, que he de fiarle  
cosas de grande importancia.  
Él viene aquí con Elvira. 720
(Llegó el logro de mis ansias.)  
 
ESCENA V
DON ENRIQUE, FERNÁN PÉREZ, NUÑO, ELVIRA (de boda); BEATRIZ, RUI PERO, tres PAJES, ALVAR, etc.
(todos de gala)
NUÑO Permite, príncipe ilustre,  
a quien de grande la fama,  
de sabio y de generoso  
entre los grandes alaba, 725
permite que reverente  
por la honra a que le ensalzas,  
por la merced que hoy recibe,  
Nuño te bese las plantas,  
que es noble en lo agradecido, 730
si no en la alcurnia preclara.  
ENRIQUE Muy agradecido os quiero,  
Nuño...  
NUÑO              Estad seguro...  
ENRIQUE                                      Basta.  
(Le habla bajo. Entra ELVIRA y los demás)
ELVIRA (A BEATRIZ, al entrar)
¡Ay Beatriz, que ya del pecho  
se quiere salir el alma! 735
Mientras la hora más se acerca,  
más los ánimos me faltan.  
BEATRIZ (Bajo, a ELVIRA)
Repara...  
ELVIRA (Íd., a BEATRIZ)
                No temas; que ora  
fuerzas me da la venganza.  
(A DON ENRIQUE)
Gran señor...  
ENRIQUE                      Venid, hermosa 740
y discreta Elvira. El ara  
prevenida, ya hace rato  
que a los esposos aguarda.  
ELVIRA (¡Ay, infeliz!)  
ENRIQUE                      Id, ya os sigo.  
NUÑO (Bajo, a ELVIRA)
¡Elvira!  
ELVIRA (Íd., a NUÑO)
            Señor, descansa 745
en mis promesas (¡Ay cielos,  
pueda más la honra agraviada!)  
(FERNÁN PÉREZ da la mano a ELVIRA, que vuelve la cabeza escondiendo sus lágrimas con su pañuelo. Se entran, seguidos de BEATRIZ y ALVAR.)
ENRIQUE (A RUI PERO)
Rui Pero, aquellos papeles  
que dejo esparcidos guarda,  
que es el arte que le escribo 750
de trovar en ciencia gaya
a don Íñigo Mendoza,  
el Marqués de Santillana.  
(Sale con NUÑO Y DOS PAJES. Queda RUI PERO y un PAJE. El primero va a guardar los papeles que el segundo observa.)
 
ESCENA VI
RUI PERO, PAJE
PAJE Este nuestro amo, pardiez,  
que es un extraño señor. 755
RUI ¿Por qué?  
PAJE                   Dicen..., mas, mejor  
será callarlo esta vez.  
RUI ¿Qué dicen?  
PAJE                     Dicen... Mirad:  
yo no sé escribir corrido;  
mas he visto... y parecido 760
a ese papel, en verdad...  
No vi nada... Esos diversos  
renglones; y de esa suerte...  
¡Ved qué líneas!... mala muerte  
si...  
RUI       ¡Callad! Estos son versos. 765
¿No sabéis que es trovador?  
¿Y no visteis trovas?  
PAJE                                 ¡Ah!  
Pero dicen también...  
RUI                                  ¡Bah!  
PAJE Que es un grande encantador.  
RUI ¡Paje!  
PAJE           Escuchadme un momento. 770
Si a la noche, cuando todo  
quieto está, vierais el modo  
con que por este aposento  
discurre solo y pasea,  
¡oh!, se me eriza el cabello 775
sólo de pensar en ello:  
¿Y queréis vos que no crea?...  
Anda apriesa, como un loco,  
párase a trechos; medita,  
blande no sé qué varita, 780
y hablando bajo algún poco,  
o las estrellas del cielo  
mirando, con una pluma  
escribe a ratos, y en suma  
forma cercos en el suelo, 785
que acaso encantos serán...  
RUI ¿Y qué son encantos?  
PAJE                                   ¡Oh!  
¿Vos no lo sabéis?  
RUI                              ¿Yo?... No.  
PAJE Algún día os lo dirán.  
Yo por mí, me voy: os hablo 790
con claridad; no me alcance  
su magia, porque ése es trance  
en que tiene parte el diablo.  
No quiero yo que me hechice.  
Mi salvación es primero. 795
Porque si él es hechicero,  
como la gente lo dice,  
y si sabe alzar figura,  
no doy por mi alma un cornado.  
RUI Calle, o morirá quemado 800
si da en tan necia locura.  
Mucho vino del de Toro  
habrá sin duda bebido  
el deslenguado. ¡Atrevido!  
¡Mala lanzada os dé un moro! 805
Dejad ya bachillerías,  
paje, y mirad quién así  
(Mirando a la puerta del foro)
llega sin licencia aquí,  
ni venias, ni cortesías.  
(Se asoma el PAJE)
PAJE Y en la cámara se mete. 810
RUI ¡Vive Dios que es hombre franco!  
PAJE Y armado de punta en blanco,  
que parece un matasiete.  
 
ESCENA VII
RUI PERO, PAJE, MACÍAS, FORTÚN
(MACÍAS viene armado a uso del siglo XIV, todo de negro, y calada la visera: FORTÚN viene armado también, pero más a la ligera.)
PAJE ¡Buen talle y bella apostura!  
MACÍAS (A FORTÚN)
Hasta aquí, Fortún, entremos, 815
donde a alguno preguntemos.  
RUI (¡Cierto, es gallarda figura!  
Bueno es que aquí no se quede.)  
¿Quién es, decid, el osado  
que a esta cámara se ha entrado 820
sin pedir venia?...  
MACÍAS                                Quien puede.  
RUI ¿De la casa sois acaso?  
MACÍAS Y familia de Villena.  
RUI ¿Algún doncel?...  
MACÍAS                             ¡Tal vez!  
RUI                                           (¡Buena  
traza! Si fuese..., mas caso 825
imposible es...)  
MACÍAS                         Responded.  
Don Enrique, ¿dónde está?  
RUI Fuera de aquí.  
MACÍAS                        ¿Tardará?  
RUI Puede ser.  
MACÍAS                  Haced merced  
de decirle...  
RUI                    Vuestro nombre 830
diréis primero.  
MACÍAS                        No a vos.  
RUI ¿A mí solo no? (¡Por Dios,  
desenfado gasta el hombre!)  
Ved que acaso tardaré,  
y él también. Salid afuera... 835
MACÍAS Discurrid de qué manera  
he de salir.  
RUI                  ¿Le diré...?  
MACÍAS Diréisle que un caballero  
que de Calatrava viene,  
y a quien mucho estima, tiene  
que hablarle.  
RUI                      Bien, mas primero 840
salid...  
MACÍAS            Ya os dije que no;  
inútilmente pugnáis.  
Ved más bien si presto vais.  
Ya lo que he de hacer sé yo. 845
RUI (Fuerza es dar a Don Enrique  
aviso.)  
(Bajo, al PAJE)
           Esperadme a mí,  
vos, paje. (¡Quédese aquí!)  
Vuestra merced no se pique,  
que, como tiene calada 850
la visera, de ignorante  
es la ofensa...  
MACÍAS                       Id adelante,  
que la lleváis perdonada.  
(Vase RUI PERO)
 
ESCENA VIII
MACÍAS, FORTÚN PAJE
MACÍAS (Al PAJE)
¿Qué hacéis vos aquí?  
PAJE                                    Quedarme  
MACÍAS ¿Para qué? ¿De bandoleros 855
tenemos trazas?  
PAJE                          No sé.  
MACÍAS Idos fuera.  
PAJE                   ¡Bien, por cierto!  
De fuera vendrá...  
MACÍAS                              ¿Qué dice?  
PAJE Nada he dicho.  
(Yéndose)
                         Pues es bueno
que nos mande...  
FORTÚN                            Pajecillo,  
os manda quien puede hacerlo. 860
(Vase el PAJE a la cámara inmediata, donde se le ve de cuando en cuando pasear de una parte a otra.)
 
ESCENA IX
MACÍAS, FORTÚN
MACÍAS (Alzándose la visera)
Por fin llegamos, Fortún.  
FORTÚN ¡Pluguiera a Dios fuese a tiempo!  
Nada entonces importara  
haber los caballos muerto 865
galopando noche y día,  
ni traer molidos los huesos,  
ni...  
MACÍAS        A tiempo, Fortún, llegamos.  
Como imaginé, mi objeto  
se logró de que ninguno 870
me conociese en el pueblo  
antes de que a don Enrique  
hable y vea; porque temo  
que si me viera Fernán Pérez,  
o algún su amigo o su deudo, 875
estorbaran, como suelen,  
mis osados pensamientos.  
FORTÚN Fernán Pérez fue sin duda  
quien, al marqués persuadiendo,  
hacia la villa de Alhama 880
te envió por tenerte lejos.  
MACÍAS Sí, y yo sé que en el camino,  
por ver si a Alhama en efecto  
pensábamos ir, gran rato  
sus parciales nos siguieron: 885
Y así, quise deslumbrarlos  
dando tan largo rodeo.  
FORTÚN Mejor es que no te esperen.  
MACÍAS El maestre mucho menos,  
pues sabe que sin su venia 890
venir donde está no suelo;  
pero habrá de perdonarme,  
que esta vez sin ella vengo.  
FORTÚN ¿Mas hoy no se cumple el plazo?  
MACÍAS Hoy cumplió, ¿mas qué?, ¿tan presto 895
casarse dejara Elvira?  
¿Pudiera olvidarme?  
FORTÚN                                 Cierto,  
que las mujeres...  
MACÍAS                            ¡Fortún!  
Clávame antes en el pecho  
un puñal que eso me digas. 900
FORTÚN Si así fuese...  
MACÍAS                      No lo temo  
de mi bella. ¿Elvira ingrata?  
No es posible. ¡Antes el cielo  
me confunda que eso vea!  
FORTÚN ¿Mas qué mucho que ella, viendo 905
que tú te tardas...?  
MACÍAS                               Bien sabes,  
Fortún, con cuántos pretextos  
me detuvo en Calatrava  
el fementido clavero.  
Bien sabes, Fortún amigo, 910
que allí me ha tenido preso,  
y que acaso no saliera  
de su poder, no fingiendo  
haber a Elvira olvidado  
por otros amores nuevos. 915
De suerte que al fin, Fortún,  
recordando tantos riesgos,  
aun haber llegado hoy mismo  
por grande dicha lo tengo.  
FORTÚN ¡Quiera Dios!...  
MACÍAS                          ¿Qué ha de querer, 920
sino que al maestre luego  
le hable yo, y que al fin estorbe  
de Vadillo los deseos?  
No es tanto el favor que goza  
que estando en el mismo pueblo 925
me ofenda sin que mi saña  
castigue su atrevimiento.  
No vengo yo desarmado,  
y sabré oponer mi acero  
a los tiros de su lengua, 930
poniendo a su audacia freno.  
Si presume que a mi Elvira,  
mi vida, mi bien, mi cielo,  
porque oculté mis amores,  
impunemente le cedo, 935
ya probará lo contrario  
ese valido hidalgüelo  
cuando le arranque la lengua,  
y el vil corazón del pecho.  
Algún resto de amistad 940
en el de Villena espero,  
por más que su protección  
me haya quitado hace tiempo.  
Al fin es señor, y es noble  
y es grande, y es caballero, 945
y Aragón, que en esto sólo  
dicho está todo lo bueno.  
Aunque fuera mi enemigo,  
fuéralo por nobles medios.  
El hará que remitamos 950
nuestros agravios al duelo  
el hidalgo y yo.  
FORTÚN                         ¿Eso quieres?  
MACÍAS Con eso estoy satisfecho.  
¿Quién a Elvira ha de quitarme  
combatiendo cuerpo a cuerpo? 955
FORTÚN Repara que alguien se acerca.  
¿No sientes ruido?  
MACÍAS                               Escuchemos.  
¡Don Enrique! Ponte a un lado.  
(Retírase FORTÚN)
Su voz conocí.  
(Se cala la visera, y se aparta algo atrás.)
 
ESCENA X
MACÍAS, FORTÚN, DON ENRIQUE, RUI PERO
RUI                         Por miedo  
de turbar la ceremonia, 960
no lo dije, señor, luego.  
ENRIQUE ¿Quién puede ser? ¿Sospecháis?...  
RUI Nada sé; viene encubierto.  
ENRIQUE Aquí está. ¿Sois vos quien dicen  
que entra aquí sin miramiento? 965
MACÍAS Excusadme; entrando aquí  
usé de mi propio fuero.  
ENRIQUE ¿De su fuero? ¿Y lo es también  
venir a hablarme cubierto?  
Tuviera yo cortesía, 970
si fuera que vos. ¡Rui Pero!...  
MACÍAS Perdona, señor; tu clase  
y tu grandeza respeto.  
Yo te hablara más cortés  
a estar solos.  
ENRIQUE                      ¿Solos? Presto 975
(A RUI PERO)
despejad.  
(Vase RUI PERO; MACÍAS llega a su escudero, se quita el yelmo y se lo entrega.)
MACÍAS                 Fortún, afuera  
me aguarda...  
(MACÍAS llega a DON ENRIQUE, quien titubea al principio, y le reconoce por fin.)
ENRIQUE                         ¿Sois vos? ¿Qué veo?  
 
ESCENA XI
MACÍAS, DON ENRIQUE
MACÍAS Sí, gran señor; tanto fía  
tu doncel en tu amistad;  
tu generosa bondad 980
oiga la disculpa mía.  
No niego que me has mandado  
a otra distante jornada,  
y que de esta mi llegada  
con razón te has admirado. 985
Perdona si a la orden tuya  
no di obediencia debida,  
porque es quitarme la vida  
mandar que de Andújar huya.  
Aquí está Elvira, señor, 990
y aquí, como caballero,  
mi juramento primero  
me llamaba y el amor.  
No presumas que es nacido  
de alguna leve afición; 995
no, que es veraz mi pasión  
y nadie igual la ha sentido.  
Muchas veces por vencella  
la ausencia y tiempo imploraba;  
mas dondequiera que estaba, 1000
allí Elvira, allí mi bella.  
Ni alcanzaba libertad,  
por más que, libre, la huía;  
sólo a ella en el campo vía,  
sólo a ella en la ciudad. 1005
A Elvira hablaba en el sueño,  
despierto a Elvira también;  
y ni conozco otro bien,  
ni soy de no amarla dueño.  
Harto hice en privarme un año 1010
de su vista; y si de aquí  
apartado, padecí  
ausencia tan en mi daño,  
quise poner de mi parte  
la razón y el sufrimiento, 1015
para con más ardimiento  
venir después a implorarte.  
Bien sé yo que un mi enemigo,  
a quien conozco, Y no alcanza  
el poder de mi venganza, 1020
en mal me pone contigo;  
pero sé también...  
ENRIQUE                              Macías...  
¡Venís en mala ocasión!  
Si estimáis la protección  
que os dispensé en otros días; 1025
si os queréis bien a vos mismo,  
volveos...  
MACÍAS                 ¿Volverme yo?  
¿Y tú me lo mandas? No.  
¡Trágueme antes el abismo!  
Yo de aquí no he de moverme 1030
sin que a Elvira por esposa  
me concedan. ¿Qué otra cosa  
pudiera a Andújar traerme  
sin tu aviso? Ni en la tierra  
habrá quien de ella me aleje; 1035
ni me mandes que la deje,  
ni que me parta a la guerra,  
ni que piense ni imagine,  
sino el cómo ha de ser mía.  
Recuerda que hoy es el día 1040
que el plazo expiró; y que vine  
sabe, en fin, a ser de Elvira  
o a morir; sí, lo juré,  
yo de aquí no partiré  
sin esposa. Conque mira 1045
qué determinas ahora.  
Ni aun a Elvira quise hablar  
hasta no verte, y lograr  
la dicha que el alma adora.  
ENRIQUE ¿Y sois vos el que me alega, 1050
para encontrarme indulgente,  
méritos de inobediente,  
cuando aquí sin orden llega?  
¿Y aún se llama mi doncel,  
y pretende que le ampare? 1055
¡Vive el cielo que no pare  
hasta hacer ejemplo en él  
de indóciles servidores!  
¡Vive Dios que es abonado  
el que su puesto ha dejado 1060
por unos necios amores!  
MACÍAS No me digáis más; bien veo  
que no se durmió en mi ausencia  
Fernán Pérez  
ENRIQUE                       ¡Qué insolencia!  
MACÍAS Don Enrique, apenas creo 1065
lo mismo que oyendo estoy.  
¡Tanta mudanza en un año!  
¿Tan amargo desengaño  
me guardabais, cielos, hoy?  
ENRIQUE Nunca en la amistad mudé 1070
que algún tiempo os prometí;  
si hoy distintos os parecí,  
por vuestros desmanes fue.  
Sabed en fin que la mano  
que me demandáis de Elvira, 1075
sólo porque el plazo expira  
venís a pedirla en vano.  
MACÍAS (Agitado)
¿En vano decís?  
ENRIQUE (Afectadamente)
                          Macías,
bien quisiera yo ampararos,  
y os amparara a encontraros, 1080
y a hablarme vos ha dos días.  
Mas...  
MACÍAS (Precipitadamente)
               No encubras la verdad
¿Prometístela?  
ENRIQUE (Secamente)
                       Doncel,
no la prometí, mas... él...  
(Mira con inquietud hacia la puerta)
MACÍAS (Con ansia)
Acaba presto.  
ENRIQUE (Señalando a la puerta)
                       ¡Mirad! 1085
(En aquel mismo instante entran ELVIRA FERNÁN PÉREZ, que la trae de la mano, y después los siguen NUÑO, BEATRIZ y demás. ELVIRA, al conocer a MACÍAS, se suelta precipitadamente de FERNÁN y cae desmayada hasta el fin de la escena en brazos de BEATRIZ y NUÑO. FERNÁN PÉREZ se pone en actitud de defenderse de MACÍAS, quien fuera de sí se arroja hacia él con la espada desenvainada. DON ENRIQUE se interpone con su acero, y MACÍAS, volviendo en sí, se arroja a sus pies; todo como lo indica el diálogo.)
 
ESCENA XII
MACÍAS, DON ENRIQUE, ELVIRA, FERNÁN PÉREZ, NUÑO, BEATRIZ, ALVAR, PAJES
MACÍAS (Al verlos)
¡Cielos!  
FERNÁN              ¡El doncel aquí!  
ELVIRA ¡Él es!  
(Cae desmayada; NUÑO y BEATRIZ la sostienen.)
MACÍAS             ¡O venganza o muerte!  
NUÑO ¡Elvira!  
BEATRIZ             ¡Señora!  
FERNÁN (A MACÍAS)
                             Advierte...  
ENRIQUE ¿Osáis delante de mí,  
Macías...?  
MACÍAS                  ¡No hay esperanza 1090
sino en morir o matar!  
ENRIQUE ¡Teneos!  
MACÍAS                ¡Hay más penar!  
(Se arroja a sus pies)
¡Señor, o muerte o venganza!  
(Cae el telón)
FIN DEL SEGUNDO ACTO

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